2.2. Segunda declinación del latín.

LA SEGUNDA DECLINACIÓN

¡Muy buenos días y bienvenidos a una nueva clase de latinonline.es!

Esta clase es sobre la segunda declinación. Conoceremos las desinencias de sus casos, sus características principales y sus particularidades. Esta es la declinación de los temas en “o”. Su marca distintiva es el genitivo singular en -i.

Pero además de utilizar el genitivo, clasificamos los sustantivos de la segunda declinación en tres grupos dependiendo de su nominativo.

Los que tienen nominativo en -us, los que lo tienen en -er y los que lo tienen en -um. Cada uno de estos grupos tiene características propias, pero también muchas cosas en común, como veremos.

  • El primer grupo en -us es el más heterogéneo respecto al género. Está representado por sustantivos masculinos principalmente, pero también algunos femeninos y algunos neutros.
  • El segundo grupo -er está formado sólo por sustantivos masculinos.
  • El tercer grupo en -um está formado sólo por sustantivos neutros.

Ejemplo de enunciado de cada grupo:

dominus, domini

puer, pueri

templum, templi

Ahora empieza a cobrar más importancia el enunciado de los sustantivos. Hasta ahora usábamos el genitivo para saber la declinación, pero a partir el nominativo empezará a cobrar importancia.

Aquí el nominativo nos indicará a cuál de estos grupos pertenece, es decir, si a -us, a -er o a –um, y en consecuencia, el nominativo nos indicará cómo declinar el sustantivo.

SUSTANTIVOS EN -VS

El primer grupo, el de sustantivos en -us tiene las siguientes formas:

Las formas recuerdan un poco a las de la primera declinación, pero en la segunda declinación tenemos temas en “o”, por lo que predomina la “o”, aunque en algunos casos se han producido cambios fonéticos que la ocultan.

Los cambios fonéticos se dan sobre todo en las situaciones en que la vocal es breve.

Si os fijáis, la vocal “o” aparece en el dativo y ablativo singular domino, en el acusativo plural dominos y el genitivo plural dominorum, pero en el nominativo y acusativo singular tenemos dominus y dominum.

¿A que se debe esta vacilación entre “o” y “u”? A la evolución del latín arcaico al latín clásico.

Resulta que en el latín arcaico las formas para nominativo y acusativo singular eran “dominos” y “dominom”, pero como eran vocales breves y estaban a final de palabra se cambió el timbre de “o” a “u” y pasaron a pronunciarse en el latín clásicodominus” y “dominum”.

Si estáis interesados en conocer las formas arcaicas podéis echar un vistazo al artículo “Old Latin” de la wikipedia.

COMPARACIÓN DE LA PRIMERA Y SEGUNDA DECLINACIÓN

Pero, ahora, antes de lanzarnos a memorizar la tabla, comparemos esta declinación con la primera declinación y veréis cómo de parecidas son.

Si os fijáis algunos casos se forman igual:

  • Los acusativos dominum y rosam.
  • Los genitivos plurales dominorum y rosarum.
  • Los dativos y ablativos plurales dominis y rosis.
  • Los acusativos plurales dominosrosas. (esto no está dicho en el vídeo por despiste).

Pero es que además resulta que luego el nominativo y vocativo plural, junto con el genitivo, que compartían desinencia en la primera. ¡También lo hacen en la segunda declinación!

De hecho, el mayor contraste se encuentra en los siguientes casos:

  • El vocativo singular, que es domine y rosa.
  • El dativo singular, que es domino y rosae.

PARTICULARIDADES SUSTANTIVOS EN -VS

Veamos ahora las dos particularidades del grupo en -us.

VOCATIVO -E

Resulta que los sustantivos en -us de la segunda declinación son los únicos que tienen una forma para el vocativo diferente a la forma del nominativo.

Utilizan la desinencia -e.

Nom. dominus, Voc. domine.

Además, las palabras que acaban en -ius de la primera declinación, forman el vocativo en -i.

Antonius tiene como vocativo Antoni y filius tiene como vocativo fili.

En el resto de declinaciones y palabras, el vocativo y el nominativo son idénticos. Como en rosa, rosa.

GÉNERO

Como hemos dicho, las palabras en -us de la segunda declinación son generalmente masculinas, peeero… a veces hay palabras femeninas o neutras.

Entre las femeninas destacan los nombres de árboles. Por ejemplo, pinus o fagus, que en latín eran femeninas, y en castellano han dado “pino” y “haya”.

Ejemplos de palabras neutras: uulgus, “el vulgo”.

En consecuencia, al declinar juntos estos sustantivos con un adjetivo, deben concordar con el género. Debemos decir fagus alta (“un haya alta”) y no *fagus altus, porque el adjetivo debe ir en femenino, en concordancia con fagus.

SUSTANTIVOS EN -ER

Pasemos ahora al grupo en -er. Si os fijáis, las terminaciones de los casos son prácticamente idénticas. Excepto para el nominativo singular y el vocativo, que acaban en “r”. No tiene mayor dificultad.

Además hay un sustantivo en ir: uir, uiri. Se declina como puer y quiere decir “hombre” por lo cual es bastante común. De aquí viene el adjetivo del castellano “viril”, que significa “propio del hombre”.

Sencillamente, recordad que hay nominativos en -er y que en nominativo son puer y no *puerus.

Pero… resulta que la mayoría de sustantivos con nominativo en -er, pierden está “e” más allá del nominativo y vocativo singular.

Ved el ejemplo de ager, agri. Sólo tenemos la “e” en el nominativo y vocativo, en el resto casos desaparece.

Así pues, el enunciado con nominativo y genitivo “ager, agri” nos ayudará a saber que la “e” sólo aparece en el nominativo y en el vocativo.

SUSTANTIVOS EN -VM

Por último, tenemos el grupo en -um. En este grupo, las desinencias a partir del genitivo son comunes con a los otros sustantivos de la segunda declinación.

Este grupo es muy interesante, porque hay sustantivos neutros en la segunda, tercera y cuarta declinación y tienen características comunes.

Todos ellos tienen las formas para nominativo, vocativo y acusativo iguales, es decir, si el nominativo singular es templum, el vocativo y el acusativo singulares también son templum. Y del mismo modo ocurre en el plural teniendo templa para el nominativo, el vocativo y el acusativo.

El nominativo neutro singular es diferente en las otras declinaciones, pero el plural siempre se forma añadiendo -a.

ESQUEMA CONJUNTO

Veamos ahora el esquema general con los tres grupos que hemos visto de la segunda declinación.

Como podéis observar, la mayor diversidad de formas se encuentra en los dos primeros casos. El nominativo y el vocativo.

Y luego en el plural tenemos formas comunes para los sustantivos en –us y –er y la forma especial en “a” para los neutros. El resto de formas son comunes a todos los sustantivos.

Esta situación que acabamos de encontrarnos aquí se repetirá especialmente en la tercera declinación, en la que los casos nominativo y vocativo pueden tener casi incontables terminaciones, como veréis.

PARTICULARIDADES SEGUNDA DECLINACIÓN

LOCATIVO

Primero de todo, tenemos una forma en -I para el caso locativo, que se utilizaba con los nombres de ciudad en singular para indicar ubicación.

Así pues el sustantivo Tarentum, en locativo es Tarenti y quiere decir “en Tarento”.

Del mismo modo, el sustantivo Toletum tiene como locativo Toleti, significando “en Toledo”.

PLURALIA TANTUM

De nuevo, tenemos algunos casos de “pluralia tantum”, es decir, palabras que sólo se declinan en plural y que aparecen en plural en el diccionario.

Inferi, inferiorum (enunciado con nominativo plural y genitivo plural, dado que es un “pluralia tantum”) significa “los infiernos”.

Liberi, liberorum “los hijos”.

Posteri, posteriorum “los descendientes”.

Arma, armorum “las armas”.

Exta, extorum “las entrañas”.

CAMBIO DE SIGNIFICADO EN PLURAL

Por otro lado, algunas palabras tienen un significado distinto en plural respecto al singular.

Castrum, en singular, significa “castillo”, pero castra en plural significa “campamento”.

Impedimentum en singular significa “obstáculo”, pero en plural impedimenta significa “bagajes”, es decir, aquellas cosas que llevaba consigo el soldado como “equipaje”.

Auxilium, en singular, significa “auxilio”, pero los auxilia son las “tropas auxiliares”.

Rostrum se refiere al “pico de un ave”, pero el plural rostra significa “tribuna”.

CAMBIO DE GÉNERO EN PLURAL

Otras palabras tienen un género distinto en plural. De tal manera, los sustantivos masculinos locus y iocus en plural son loca, ioca y se declinan como los neutros.

Por otro lado, los sustantivos neutros frenum y rastrum se declinan en plural como los masculinos, es decir freni, rastri.

No obstante, esto es una regla general, y a veces se utiliza el mismo género o hay un significado especializado para el plural masculino y otro para el plural neutro. En cualquier caso, estas particularidades aparecen en los diccionarios.

GENITIVO PLURA -VM

También en ocasiones se encuentra un genitivo plural en -um. Como en sestertius, “sextercio”, cuyo genitivo plural en vez de ser sestertiorum, es sestertium.

Modius, con genitivo plural modium.

Faber cuyo genitivo plural es fabrum en la expresión “praefectus fabrum” “jefe de los ingenieros”.

GENITIVO CONTRACTO EN -I (<-II)

Para acabar, a veces, los nombres que acaban en -ius o -ium tienen un genitivo singular contracto en -i. Es decir:

Consilium “consejo” puede presentar un genitivo con una sola i consili.

imperium, “imperio”, puede presentar el genitivo imperi.

Respecto a la acentuación de estas palabras, a pesar de que la penúltima es breve, estas formas contractas de los sustantivos en -ius/-ium, mantienen la posición del acento en el genitivo singular como en el vocativo singular. Es decir, el acento se mantiene en la misma posición. No se leen “cónsili” y “ímperi”, sino que se leen “consíli”, “impéri”.

Hasta aquí la clase de hoy. La siguiente clase será sobre la tercera declinación. Espero que os haya ayudado mi explicación, escribid cualquier duda que tengáis y ¡haaasta la próxima!

Índice de la Gramática Latina.