LECCIÓN 3: CONCEPTOS BÁSICOS (la declinación de sustantivos)

Continuamos con los conceptos básicos. En esta lección del Curso de Latín para Principiantes  hablaremos sobre la declinación de sustantivos.

LECCIÓN 3: CONCEPTOS BÁSICOS (la declinación de sustantivos)

En la primera lección, aprendimos que el sujeto y el complemento directo en castellano están marcados por el contraste de la preposición “a”. Así pues, podemos alterar el orden de la frase sin problemas en la interpretación, gracias a la preposición “a”. Aunque hay que reconocer que esto no ocurre siempre y a veces si alteramos demasiado el orden la frase queda antinatural y artificial.

Ejemplo: El gato persigue al ratón. Al ratón persigue el gato.

En latín, por otro lado, se cambia el final de la palabra para indicar su función en la oración. Todas estas frases que tenéis aquí significan lo mismo: “la señora ama a la hija”. No importa el cambio en el orden; en latín el orden es mucho más libre. La “a”  de domina indica que domina es el sujeto, y porque la –m añadida a filia indica que filia es el objeto.

Y si intercambiamos las terminaciones, el sentido se invierte: “la hija ama a la señora”. Ahora filia acaba en “a” y es el sujeto y dominam acaba en “am” y es el CD.

En latín, la terminación del sustantivo muestra cuál es su función. Este cambio del final de la palabra se llama declinación, y cada terminación sirve para marcar un caso.

LA DECLINACIÓN DE SUSTANTIVOS

La tabla que veremos a continuación debe ser memorizada completamente.

En castellano utilizamos las preposiciones para marcar la función. Así pues, la ausencia de preposiciones es la característica del sujeto. El uso de la preposición “a” es la marca del CD y la preposición “de” es la marca del complemento del nombre.

En latín lo que se hace es cambiar las terminaciones en vez de añadir preposiciones delante.

  • Domina, sin ninguna marca es la forma del sujeto. Esta es la terminación del caso nominativo, el caso del sujeto.
  • Dominam está marcado con la terminaciónm que indica caso acusativo, el caso del objeto o complemento directo. Aquí como véis, en castellano usamos la preposición “a”.
  • Dominae es el caso genitivo, el caso del poseedor, que en latín está marcado por la terminación -ae y que nosotros traducimos con la preposición “de”.

FORMACIÓN DEL PLURAL

En castellano, como la preposición es un elemento independiente que aparece delante de la palabra, es muy sencillo formar el plural, sencillamente añadimos una “-s” y la vocal cambia dependiendo de la palabra. Por ejemplo, en “quienes” tenemos la vocal “e” delante de la “s”. Otros ejemplos, en la palabra “niños”, tenemos la vocal “o”; y en “niñas” tenemos la vocal “a” delante de la “s”.

Es decir, si bien la vocal cambia, la marca del plural viene de la “s” añadida al final y la marca de la función de la preposición, que está delante de la palabra. Pero, ¿qué ocurre en latín? Que la terminación de la palabra ha de marcar la función y el número plural, así pues tenemos nuevas terminaciones específicas para cada caso y número. En plural el nominativo, el caso del sujeto, acaba en “-ae”; el acusativo, el caso del complemento directo, acaba en -as; y el genitivo, el caso del poseedor, acaba en -arum.

Así pues, cuando el nominativo singular de un sustantivo acaba en a, su nominativo plural acaba en –ae, su acusativo tiene la terminación –am en singular yas en plural y su genitivo tiene la terminación ae para el singular y –arum para el plural.

Fijáos que la terminación de genitivo singular y nominativo plural es la misma. Eso quiere decir que cuando os encontréis con esta forma tenéis que pensar que a veces una palabra acaba en “-ae” significará “de la señora” y otras veces “las señoras” dependiendo del contexto. Aquí sólo el contexto y el sentido nos ayudarán a discernir el caso.

En la próxima lección hablaremos un poco más sobre el uso de los casos.


EJERCICIO

Leer, dar la traducción general, dar el número y el caso. Si una forma sirve para más de un caso, da todas las posibles interpretaciones.

  1. Silua, siluas, siluam.
  2. Fugam, fugae, fugam.
  3. Terrarum, terrae, terras.
  4. Aquas, causam, lunas.
  5. Filiae, fortunae, lunae.
  6. Iniurias, agricolarum, aquarum.
  7. Iniuriarum, agricolae, puellas.
  8. Nautam, agricolas, nautas.
  9. Agricolam, puellam, siluarum.

SOLUCIONES:

(Traducción castellano + caso + número).

  1. Bosque, nom. sing.; bosques, acus. pl.; bosque, acus. sing.
  2. Huída, acus. sing.; huída, gen. sing. / huídas, nom. pl.; huída, acus. sing.
  3. Tierras, gen. pl.; tierra, gen. sing. / tierras, nom. pl.; tierras, acus. pl.
  4. Aguas, acus. pl.; causa, acus. sing.; lunas, acus. pl.
  5. Hija, gen. sing. / hijas, nom. pl.; fortuna, gen. sing. / fortunas, nom. pl.; luna, gen. sing. / lunas, nom. pl.
  6. Injurias/ofensas, acus. pl.; agricultor, gen. pl.; aguas, gen. pl.
  7. Injurias/ofensas, gen. pl.; agricultor, gen. sing. / agricultores, nom. pl.; niñas, acus. pl.
  8. marineros, acus. pl.; agricultores, acus. pl.; marineros, acus. pl.
  9. Agricultor, acus. sing.; niña, acus. sing.; bosques, gen. pl.