2. EL SISTEMA DE DECLINACIONES DEL LATÍN (2ª PARTE)

En la segunda parte de la clase sobre el Sistema de Declinaciones vamos a hablar de los casos en latín, veremos algunos ejemplos e introduciremos las declinaciones.

2. EL SISTEMA DE DECLINACIONES DEL LATÍN (2ª PARTE)

El latín tenía seis casos: Nominativo, Vocativo, Acusativo, Genitivo, Dativo y Ablativo. Y cada uno de ellos se usaba para marcar una función.

NOMINATIVO / ACUSATIVO (SUJ / CD)

La relación más importante es el contraste que se establece entre el caso nominativo y el caso acusativo, es decir, entre el sujeto y el objeto, el que realiza la acción y el que la recibe.

El nominativo se utiliza para marcar el Sujeto: la persona que realiza la acción. Y el acusativo se utiliza para marcar el objeto o Complemento Directo, es decir, la persona u objeto a la que afecta directamente la acción.

Como veis, el verbo está situado al final. Éste es el orden típico de las frases en latín.

Las formas de nominativo suelen ser más variadas, pero para el acusativo singular tenemos la terminación -m que nos marca claramente que estos son los objetos de los verbos.

¿Y qué quiere decir esto de los casos nominativo y acusativo? Que cuando encontremos una palabra en la forma de caso nominativo, ésta palabra será el sujeto de la acción, y que cuando encontremos una palabra en la forma de caso acusativo, ésta palabra representará el objeto o complemento directo de la acción.

VOCATIVO (apelación)

Éste es el caso de la llamada o de la invocación. Se usa para llamar la atención o apelar a alguien. Por ejemplo: “Antonio, ven a casa”.

Este caso acostumbra aparecer en un estilo directo y entre comas, además de referirse a una persona, por lo cual es bastante fácil de identificar. Y la verdad es que sale muy poco.

DATIVO (CI)

El caso dativo se utiliza para marcar la persona a la cual influye la acción  del verbo (a veces se trata de algo más abstracto como la palabra “ciudad”). La persona puede salir beneficiada o perjudicada. Se parece mucho a nuestro Complemento Indirecto.

En dedicare statuam regi el dativo indica la persona que se beneficia de la acción.

En dare panem pauperi el dativo indica a quién se le da una cosa. Esta es la construcción más típica.

En nocere alicui el dativo indica la persona perjudicada por el resultado de la acción.

ABLATIVO (CC)

El caso ablativo se utiliza para marcar las diversas circunstancias que pueden rodear la acción verbal: causa, modo, lugar, tiempo, medio, instrumento, etc. Equivale a nuestros Complementos Circunstanciales.

Mater fame interiit “la madre murió de hambre”: con el ablativo fame se indica la causa de la muerte.

Miles gladio pugnabat “el soldado luchaba con la espada”: con el ablativo gladio se indica el instrumento o medio.

Taurus cornu petit “el toro embiste con la cornamenta”: con el ablativo cornu se indica con qué embiste el toro.

Como podéis ver, un ablativo latino equivale a un sustantivo con preposición en castellano. Aunque la preposición que usamos en castellano puede variar mucho dependiendo de la frase, del verbo y del significado de la palabra.

GENITIVO (CN)

El caso genitivo se emplea sobre todo para determinar a otro sustantivo, generalmente para indicar posesión, entre otros valores. Es lo que en castellano llamamos el Complemento del Nombre.

Está caracterizado por la preposiciónde” en castellano.

SISTEMAS CONTRASTADOS

Antes de acabar, veamos lado a lado ambos sistemas, el del castellano y el del latín.

Como véis, hay cierta correspondencia. La diferencia entre el sistema del castellano y el sistema de latín es que en castellano añadimos una preposición delante y en latín se cambia el final del sustantivo.

Por ello en latín se puede expresar con una sola palabra lo que en castellano necesita de dos o más. Éste es el poder de los casos.

ORDEN DE LAS PALABRAS

Una ventaja del sistema de casos es que ofrece una gran libertad en el orden de palabras, puesto que la función siempre está bien marcada. Así pues “La señora ama a la hija” se puede decir de varias maneras:

En todos estas oraciones el sujeto de la acción, siempre será la señora y el objeto directo será la hija, como nos indica la terminación -m de acusativo.

Aunque haya tanta libertad, hay que decir que el orden preferente del latín es el primero: el de sujeto complementos y verbo al final (Domina filiam amat).

LA DECLINACIÓN

Veamos ahora una declinación. Una declinación es el conjunto de formas que se emplean para expresar los casos, tanto en singular como en plural.

Es decir, tenemos dos formas para cada caso, una singular y una plural. Para el nominativo tenemos, rosa para el singular y rosae para el plural. Y así sucesivamente

Además hay una pequeña  desventaja en el sistema de casos y es que a menudo algunas formas son idénticas y para distinguirlas debemos ir descartando posibilidades.

Esta declinación que tenéis aquí es la primera declinación o la declinación de los temas en “a”, ya que en realidad la palabra acaba en una -a, a la que se le añaden las desinencias de los casos.

5 DECLINACIONES

Pero tenemos otras 5 declinaciones basadas en otras vocales como la “o”, la “u”, la “e”, etc. Las próximas clases se centrarán en explicar sus formas, sus cambios, sus particularidades y variantes.

IDENTIFICAR DECLINACIÓN “EL ENUNCIADO”

¿Cómo declinar un sustantivo? hay que saber a qué declinación pertenece. Para ello usamos el enunciado del sustantivo, que está formado por el nominativo y el genitivo singular. Y la pista sobre la declinación la tenemos en el genitivo, que nos indica a cual declinación pertenece el sustantivo.

Así pues el genitivo “ae” identifica a los sustantivo de la primera declinación, el genitivo i a los de la segunda, el genitivo -is a los de la tercera declinación, el genitivo -us a los de la cuarta y el genitivo -ei a los de la quinta.

Este enunciado con el genitivo aparece en la entrada del diccionario de todos los sustantivos, para que así sepamos cómo se declina.

En las próximas clases analizaremos cada una de las declinaciones y explicaremos cuáles son sus formas, sus particularidades y sus fenómenos. Empezaremos con la primera declinación, no dejéis de preguntar cualquier duda y ¡haaasta la próxima!